- El líder docente reconoce que el actual sistema SAE requiere ajustes y mejoras. Señala que su complejidad y ciertos mecanismos aleatorios han generado incomprensión e irritación entre las familias, lo que evidencia la necesidad de perfeccionarlo para hacerlo más claro y accesible.
La discusión sobre el futuro de la educación en Chile ha dado un nuevo paso, ya que el Congreso Nacional ha comenzado a tramitar las modificaciones al Sistema de Admisión Escolar (SAE) propuestas por el Ejecutivo. Sin embargo, este proceso no está exento de alertas y críticas por parte de uno de los actores fundamentales del sistema educativo.
El Colegio de Profesoras y Profesores de Chile ha levantado la voz para advertir a la ciudadanía sobre los posibles peligros que esconden algunas de estas reformas. A través de su presidente nacional, Mario Aguilar Arévalo, el gremio ha manifestado su preocupación por el rumbo que podría tomar la discusión legislativa.
En primer lugar, el líder docente reconoce que el actual sistema SAE requiere ajustes y mejoras. Señala que su complejidad y ciertos mecanismos aleatorios han generado incomprensión e irritación entre las familias, lo que evidencia la necesidad de perfeccionarlo para hacerlo más claro y accesible.
No obstante, Aguilar ha sido enfático en establecer un límite claro: la corrección de estos problemas no puede significar un retroceso a prácticas discriminatorias del pasado. El temor a que se reinstauren mecanismos de selección que ya fueron superados es el principal fantasma que el gremio ve en la discusión.
Uno de los puntos más controversiales es la incorporación del concepto de «mérito» en el nuevo sistema. El presidente del Colegio de Profesores cuestiona la ambigüedad del término y advierte que, si no se define con precisión, podría convertirse en una herramienta de exclusión más que de justicia.
En este sentido, el dirigente pone el acento en la desigualdad de origen de los estudiantes. Cuestiona qué ocurre con aquellos alumnos que, a pesar de tener un contexto familiar y cultural desfavorable, realizan un gran esfuerzo, o con quienes, teniendo menos capacidades innatas, demuestran una perseverancia excepcional. Para el gremio, esa entrega también es mérito.
Otro mecanismo que ha encendido las alarmas es la implementación de una «entrevista personal» como parte del proceso de selección. Aguilar ha sido categórico al señalar que esta herramienta se presta para la subjetividad y puede ser fácilmente manipulada para favorecer a ciertos postulantes por sobre otros.
El dirigente recordó que en el pasado, estos mecanismos fueron utilizados para filtrar a las familias, llegando incluso a impedir la matriculación de niños por su origen o la situación civil de sus padres. «La familia debe elegir el colegio y no el colegio a la familia», sentenció Aguilar, marcando un principio fundamental para el gremio.
La carga laboral de los docentes y directivos es otra arista que el Colegio de Profesores exige que se considere. El presidente Aguilar advierte que la implementación de nuevas exigencias no puede traducirse en una sobrecarga adicional para los profesionales de la educación, quienes ya enfrentan un ritmo de trabajo excesivo.
Finalmente, el Colegio de Profesores hace un llamado a la ciudadanía a mantenerse informada y vigilante. El gremio advierte que el pretexto de «mejorar» el sistema podría ocultar la instalación de nuevas formas de discriminación, por lo que se mantendrán en alerta para defender una educación inclusiva y equitativa para todos los niños y niñas del país.
